jueves, 1 de abril de 2010


Bartolo (Castellón)
En el horizonte, Penyagolosa


Desde las alturas,
la mirada altiva del águila
penetra la Tierra;
mientras la mirada de Natura
se eleva hacia el infinito,
esperando su beso eterno.


3 comentarios:

MySelf dijo...

Desde las alturas las miradas de todos nosotros penetran nuestra Tierra. Alzamos el vuelo cada mañana oteando el horizonte para descender a capturar nuestras presas, debemos alimentar nuestro cuerpo. Bebemos del agua de nuestros ríos, y descansamos sobre el manto verde que hay justo debajo del azul inmaculado cielo. Una vez alimentados y satisfechos, continuamos teniendo hambre y sed. Remontamos de nuevo el vuelo, hay que alimentar a nuestras crías, ofrecerles nuestro amor y caricias, enseñarles lo que es la vida. El sol comienza a ponerse y con el estomago lleno, el águila y el deseo, continúan teniendo hambre y sed, pero ahora ya no hay presa que le satisfaga, ni cosa finita que pueda alimentarlo ni quitarle esa infinita sed. Entonces, se posa sobre la cima de su roca imaginaria y desde las alturas se eleva hacia el cielo esperando el suave beso eterno del que un día acabará siendo su padre y madre, su hijo y hermano.

Un fuerte abrazo, Mari.

lali dijo...

Todo tiene su prespectiva, el aguila mira hacia abajo....y nosotros hacia arriba, esperando este beso........


mil besos

Hapi dijo...

hello... hapi blogging... have a nice day! just visiting here....