sábado, 24 de noviembre de 2012

Circe

John William Waterhouse


Os contaré, niños, cómo fueron burladas las tretas de Circe, 
hija de Helios, hija de Perseis; 
os diré, si escucháis, cómo sucumbieron sus malvados planes hechiceros
ante el poder del amor que viera nacer su corazón de piedra. 
Os ruego no temáis, pues aquí, junto a la hoguera, envueltas en la noche, 
las alas de vuestra imaginación os llevarán más allá 
de los palacios habitados por las gentes de cristal.
Escuchad, pues, el secreto 
de quienes lograron ponerle un collar de luceros a la tejedora de enredos, 
y si acaso escucháis el canto de la lechuza antes de que termine el cuento, 
a la cama sin rechistar 
y punto y seguido hasta mañana después de cenar...








5 comentarios:

Valaf dijo...

Lo recuerdo!!! Como si fuera ahora...

...Pero, ahora tendrás que continuarlo, jeje

Composición, GENIAL, olé, requeteguapa!!!!

Framboise dijo...

:) Pues yo tampoco me voy a la cama sin rechistar... ¡tienes que seguir! ;)

B7s ;)

Spaghetti dijo...

Sigo sin oir el canto de la lechuza, pero me voy a la cama con Morfeo sin rechistar... jajajajja
bssoss

elena dijo...

Afortunados tus niños con semejantes cuentos. Me los imagino, con los ojos como platos y no perdiéndose ni una palabra. Además, la musicalidad del texto atrapa, aunque un crío no acabe de entender el sentido.

Me ha encantado.

Besos.

Esilleviana dijo...

Circe la hechicera, capaz de transformar a los seres humanos en animales... me voy a la cama por si acaso jaja.

También me gustó, este cuento mitológico. Ayer busqué a Erina de Telos y me acordé de ti.

Un saludo :)