sábado, 22 de junio de 2013

Fuego, agua y hechizo...;P

Nikolai Astrup

Noche del fuego y de los deseos. Cadena de fogatas junto al mar, danzamos alrededor de la hoguera y recibimos el bautismo ceremonial de las olas, de ese modo, el fuego se mezcla con el agua y completa el círculo del mito, del misterio, llamas que purifican y agua que limpia.

Ésta es nuestra, del año pasado...;))
De la mano de nuestros ancestros, damos continuidad a la celebración sacro-pagana que nos abre la historia de la Noche de San Juan, hechizados ante la danza del fuego, se recrea el solsticio en nuestro interior, a la vez que los astros marcan las horas sobre esferas de cristal...;P

Como sabéis, es velada propicia para recoger plantas mágicas, aquellas –no todas- cuyo tiempo es el final de la primavera y el inicio del verano. Entre ellas, siete en especial: la Salvia, la Milenrama, el Crisantemo de los prados, la Hiedra terrestre, el Rusco, la Artemisa y el Hipérico o hierba de San Juan.
Dejad que os cuente un poquito sobre dos de ellas: la Artemisa y el Hipérico:

Ya en la Antigüedad clásica recurrían las mujeres a la Artemisa para mitigar las molestias menstruales, también era creencia común que tenía unas propiedades abortivas muy acentuadas, por lo que no es recomendable que la uséis en infusión si pensáis que estáis embarazadas...;)) Además, os cuento que esta planta solía usarse para untar los dardos que, lanzados a los cuatro vientos, servían como sortilegio frente a las entidades perversas que pudieran hacer de las suyas en poblados y campamentos...;)


Hipérico
Sin embargo, es la hierba de San Juan o Hipérico la planta mágica que se lleva la palma en esta madrugada tan especial. Nos cuenta la leyenda que brotó de las gotas de sangre que derramó Juan el Bautista al ser decapitado, me da que ese es el origen de todas las virtudes sobrenaturales que se le atribuyen.
Os cuento un poco: el Hipérico fue una planta que gozó de gran reputación en los tiempos clásicos de las antiguas Grecia y Roma, fama que se ha mantenido con el paso de los siglos. Su nombre deriva del griego hyperikon, término que hace referencia a la propiedad que se le atribuía de ahuyentar a las malas presencias y las apariciones. Como imagináis, esta virtud interesó de manera especial en la Edad Media, tanto o más que sus propiedades medicinales, llegando al extremo de usar la planta en el exterior de las casas para prevenir fenómenos meteorológicos como el rayo y los incendios, sobre todo si había sido recolectada en la Noche de San Juan y guardaba, de esta forma, toda su fuerza milagrosa.
Os comento que no olvidéis el cuchillo de plata o cristal si pensáis recoger alguna de estas plantas en la madrugada del día de San Juan...;)


Inter natos mulíerum nonsurrexit mayor Joanne Baptista


Fuego, agua, plantas mágicas y esferas de cristal, con todo, me da que una noche para disfrutarla en vela y dejar que os hechice la persona a quien amáis...;P

Os deseo una feliz velada de San Juan...;))







¡¡ Feliz verano !!

B7s





martes, 4 de junio de 2013

Luces de verano...;P

Vladimir Volegov



Os cuento que el estío llama a la puerta, luces rivalizando con la noche, os cuento lo que ya sabéis...jaja...Sin embargo me recreo en sus veladas, tan hermosas; veladas tranquilas al aire libre que se alargan sobre el Camino de Santiago. Me da que tiempo sereno y tiempo fogoso, tranquilos paseos junto al mar y las delicias de noches con poquito sueño...;))






Cielo...

Mi alma es una barca encantada,
que, cual cisne dormido, flota
sobre las olas plateadas de tu dulce canción.


 De Prometeo liberado, Percy Bysshe Shelley