lunes, 21 de octubre de 2013

Otoño a la luz de la luna ... ;P



Desde los jardines llego hasta vosotros, hijos de las montañas.
Desde los jardines, donde la naturaleza vive paciente y hogareña
cuidando a hombres afanosos que la cuidan.

Friedrich Hölderlin -Fragmento.


Fotografía que hemos tomado en la zona de acampada -Penyagolosa.


En la senda de la Pegunta...;))


Os cuento, además, que este fin de semana la luna llena estaba preciosa -según me contaba mi marido, con un eclipse poco visible...;))

El verano ha sido pródigo en lluvias y los pequeños arroyos que se forman en la senda de la Pegunta corrían generosos. Llegada la noche, paseando a la luz de la luna, escuchar el agua de esos pequeños riachuelos es una experiencia exquisita...;P




Fotografía tomada en una de las fuentes de la microrreserva de la senda de la Pegunta -Penyagolosa.

Os copio de la Wiki...;)

"El Barranco de la Pegunta abarca una superficie de 11'04 ha, situado desde las estribaciones del pico Peñagolosa hasta el Santuario de San Juan Bautista y Santa Bárbara.
Encontramos en el barranco una corriente de agua que, en forma de riachuelo, desciende "aguas abajo" mediante curvas sinuosas envuelto de especies botánicas tan representativas como pinos, majuelo, tejos, arces, acebo, hiedra, manzano silvestre, cerezo de Santa Lucía, rosal silvestre y campanilla de invierno. Generalmente, el cauce del barranco está totalmente seco (a excepción de las dos fuentes que delimitan la microrreserva) , y sólo en épocas de lluvia o de deshielo se pueden formar corrientes de agua".





9 comentarios:

Luján Fraix dijo...

QUE LINDOS PAISAJES MARI Y QUE PAZ TRANSMITEN, ME DA GANAS DE ESTAR ALLÍ. SOIS PRIVILEGIADOS.
UN BESO GRANDE AMIGA.

Valaf dijo...

EeeeeeeLE!!!

Al final mejor el tamaño este de las fotos, nena. La del agua en la Pegunta también quedaba muy bien en grande, pero así está genial.

Y te ha faltado decir la cena a la brasa en ese paellero de la foto, jajajajaja...

Por cierto, la pieza que has elegido SÍ le pega, jeje...

PIQUITO, GUAAAPA!!!!

Mar dijo...

El otoño es la estación donde hay variedad de colores, y salir al campo o a la montaña, la verdad es que es todo un espectáculo para los sentidos.

Me ha gustado la imagen del merendero. Invita a llevarse la tortilla de patatas y una bota de vino... jajajaja

Bss.

Framboise dijo...

Riachuelos, árboles, luna llena... idílico. :))
Feliz otoño, chicos!!
Besotes a los dos.

Jara dijo...

¡Me encanta el otoño!
Es una época deliciosa para pasear por el monte, por los bosques y disfrutar de los olores, colores y ¡sonidos!
Me han gustado las fotos que nos traes de esa acampada en Penyagolosa, tienen una luz muy bonita, con esos contrastes de sol y sombra, que no siempre es fácil que queden equilibrados en una foto. Y ese paseo a la luz de la luna... pura envidia es lo que me da.

bixen dijo...

Magnifique!
Yo conocí 'Aida' de niño, gracias a Waldo de los Ríos y a mi madre, claro, que los domingos me lo ponía para levantarme de la cama; si acababa la cinta, por las dos caras y no lo hacía, venían los zapatillazos. Lo que nos reíamos los tres (pues también mi hermano), cuando lo recordábamos empezando a "comer" la sopa (este día llamábase caldo con fideos y garbanzos).

Luján Fraix dijo...

Hola querida amiga, gracias por visitar mi tardecita del té como todos los martes, es un gusto para mí.
Un beso grande.

Pd Precioso el poema de Benedetti al amor eterno. Me encanta el maestro.

Belén Rodríguez Cano dijo...

Aunque yo prefiero el veranito, reconozco que para pasear por el campo y disfrutar de la naturaleza mejor el otoño o la primavera.
Es un paraje privilegiado y me alegro de que lo hayáis pasado tan bien.
La luna estaba impresionante, pude verla bien desde mi rinconcito en Toledo al que me escapo siempre que puedo.

Feliz fin de semana.
Besotes.

Marinela dijo...

El campo y el bosque son "encantadores " en cualquier época, varían sus colores y sus olores, pero siempre da cobijo a quien busca paz y recuperar el equilibrio mente-cuerpo que se desestabiliza durante la semana frenética en la urbe.
¡En fin, que soy una adicta a los árboles!

Saludos
Marinela